¡Me coincide un juicio! El juzgado puede evitarlo

¡Me coincide un juicio! Éste es un problema habitual que se le da a los letrados que pisan habitualmente los estrados judiciales.

Cuando un juzgado o tribunal comunica que una vista o juicio se va a celebrar en una determinada fecha, si uno de los abogados que interviene en dicho acto tiene ya fijado en tal momento otra vista o juicio, el artículo 188.1.6º de la Ley de Enjuiciamiento Civil ofrece la posibilidad a dicho abogado de solicitar el cambio de fecha del juicio señalado en último lugar.

Cuando esta circunstancia se da, esto es, cuando se señala un juicio que coincide en fecha y hora con otro señalado anteriormente en un procedimiento diferente, y el abogado solicita el señalamiento de una nueva fecha de juicio, es necesario realizar una serie de actuaciones que pueden demorar el procedimiento: el abogado afectado debe solicitar por escrito (al juzgado que fijó el último de los juicios) el establecimiento de una nueva fecha en el plazo de tres días a contar desde el señalamiento de este último acto o vista; posteriormente, dicho juzgado debe recibir el escrito, analizar si realmente este último juicio coincide en hora y fecha con el señalado previamente, fijar (en su caso) una nueva fecha de juicio, comunicarlo a los afectados, etc.

Sin embargo, recientemente, en un asunto en el que intervengo, he conocido una forma de poder evitar el problema expuesto de la coincidencia de juicios o vistas y recurso al procedimiento descrito en base al artículo 188.1.6º. Para evitar la incidencia descrita (que un juzgado o tribunal fije un acto en la fecha en la que uno de los abogados intervinientes tiene ya establecido un juicio o vista), el juzgado procede a preguntar a los letrados qué actos tienen señalados en los próximos meses para, una vez conocida dicha información, proceder a fijar la fecha del acto; esto es, en lugar de señalar una fecha de juicio y esperar a ver si coincide con un acto de los abogados afectados, se procede a preguntar previamente a los letrados qué días tienen disponibles para fijar el juicio.

Se podrá plantear si esta fórmula legalmente es conforme a Derecho o no (considero que no contradice ningún precepto legal), sin embargo, en mi opinión, resulta más claro que representa un actuar bastante práctico dado que se evita malgastar tiempo y dinero (gastos de notificaciones, etc.) al eliminar la posibilidad de que la celebración de un juicio o acto coincida con uno previamente señalado.