Prohibición de quema de rastrojos en explotaciones agrarias

Por sentencia de 7 de noviembre de 2018 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ( Id Cendoj: 47186330012018100409) vino a prohibir la quema de rastrojos en explotaciones agrarias ante el recurso presentado por una asociación ecologista contra el Acuerdo de 1 de diciembre de 2016 de la Junta de Castilla y León por el que se determinaban actuaciones fitosanitarias de lucha contra el desarrollo de las poblaciones de topillo campesino en Castilla y León. En este sentido, el recurso se basaba en la inexistencia de acreditación científico-técnica que mostrase que el empleo del fuego y quemas controladas en las denominadas “zonas de dispersión” tengan “ninguna efectividad en el control de las poblaciones de topillo sino más bien todo lo contrario, al afectar a los ecosistemas que albergan predadores naturales de los mismos y en general a toda la biodiversidad presente, debiendo ser de aplicación el principio de precaución, en el sentido de que de no estar acreditada la eficacia de la medida en el control de población de topillo, no puede permitirse el daño que dicha actuación supone para el resto de la biodiversidad”.

El Tribunal para estimar el recurso interpuesto y prohibir la quema de rastrojos razonó que esa actuación no se recoge entre las medidas previstas en el art. 5 del Real Decreto 409/2008, de 28 de Marzo, por el que se establece el programa nacional del control de plagas del topillo campesino, por lo que su establecimiento, “debe estar justificado técnica o científicamente como necesario para prevenir y controlar el desarrollo de las poblaciones de las plagas de topillos, y de ello está carente la resolución impugnada en la que en modo alguno se justifica esta medida”.

Esta sentencia, al no recurrirse en casación ante el Tribunal Supremo, quedó firme.

Si bien, dada la existencia de tal resolución judicial, el día 8 de febrero del presente año se publicó la Orden de la Consejería de Agricultura y Ganadería de 5 de febrero, por la que se establece la estrategia de gestión integrada de riesgos derivados de la presencia de topillo campesino en el territorio de Castilla y León, recogiéndose una serie de medidas alternativas a la quema de rastrojos, desde el sector agrícola a día de hoy se continúa requiriendo la legalización de tal medida, esto es, la quema de rastrojos.

Publicando en la Revista «Agricultura» de Editorial Agrícola, número 1.031, septiembre de 2019, pg. 20.